Rescatado del fútbol sala por San Nonato, de la mano de Toni Ribera  debutó con los nuestros un frío y gélido 17 de Enero del ya dejado atrás 2015, en Chella, en un partido épico, soberbio, que se acabó perdiendo pero en el que se sentó cátedra de los que es el compromiso de un futbolista con el escudo, Pablo tuvo su ocasión de materializar, pero el azar no quiso sumarse a engrandecer  el debut de un futbolista que marcará una época en este club.
Curiosamente, esa tarde, el Guerrero (Sergio Forte) caía gravemente lesionado cuando el defensa rival lo derribó haciéndole penalti y provocándole una lesión que lo tuvo apartado de los terrenos hasta el inicio de la siguiente temporada, curiosamente el penalti fue errado y  no se pudo honrar al compañero lesionado, pero esta vez el resultado final si fue favorable a los nuestros.
El Curro Romero del Sporting cayó seriamente lesionado el día que el club hacía la presentación oficial,  se dejó el alma luchando por alcanzar a conseguir meter el tercer gol y de esa forma, asegurar el partido y escribir una página más de gloria en este su paso por el club, no subió su gol, no bajó al vestuario, se lo llevaron en camilla como a los grandes, o por la puerta grande….o a la enfermería.
Vino con el sello de ser un jugador de clase, de estos que derraman detalles de excelsa calidad, cierto que en él juega todo, hasta los cordones de las zapatillas, pero no se conformó con eso, y como ha querido crecer, a la clase, ha unido un compromiso bestial, una garra y un esfuerzo por aportar digna de elogio.
Pablo es una chaval carismático, querido y apreciado por su sencillez, por su amabilidad, los grandes siempre fueron así, todos le deseamos una pronta recuperación, que se restablezca cuanto antes la persona, y cuando se encuentre en plenas facultades…que los demás recuperemos al futbolista.
Un fuerte abrazo, y Aupa Sporting