Crónica por Francisco López 28/01/2017 21.30h Bañeres 6 – 1 Sporting Jupe Alevines.

A los pies de la Sierra de Mariola echo a rodar el esférico para dos equipos con esencias artesanales, pero pronto los de Bañeres motivados y crecidos como el rio aprovecharon la corriente y la transformaron en una útil energía hidráulica que les permitió crear un papel de gran calidad donde pudieron dibujar grandes jugadas, y lo más importante, con una admirable disposición, y por momentos destreza.

Los nuestros, con una sorprendente baja maestría en el manejo del Molino, hacían regresar el líquido elemento a su cauce natural sin aprovechar su energía, quizás Iván ejerció de buen molinero.

Una gran jurada de los Sportinguistas en la que intervinieron varios jugadores y en la que se trató con decoro el cuero fue el bagaje de la primera parte a nivel ofensivo.

Iñigo la tuvo en un buen tiro con la zurda tras una buena combinación en los primeros minutos de la segunda parte, pero pronto el aire fresco que nos acariciaba la cara nos indicaba que hoy no era el día.

En las postrimerías del encuentro, un siempre útil Antonio rindió un digno homenaje en el último adiós a Vicente Prats.

Interesante partido, para ser analizado y extraer conclusiones, pero siempre para utilizar el deporte en equipo como semilla germinadora de una actividad en la que hay que tratar de integrar a todos los miembros de la familia y de ese modo obtener un mejor rendimiento.

Nos comimos media docena de uvas.

(Único gol de Antonio)